Se cree que tres hombres que llevan desaparecidos desde el 3 de enero están bajo custodia policial en un lugar sin revelar de Filipinas.
Según fuentes fiables, unos agentes del servicio de inteligencia aprehendieron a Najir Ahung, Rasdie Kasaran y Yusup Mohammad en la terminal de vuelos nacionales del aeropuerto de Manila el 3 de enero, procedentes de Zamboanga City. Tras la detención, Yusup Mohammad llamó a su madre a través de su teléfono móvil y le dijo que habían llegado a Manila. Najir Ahung también envió un SMS a un familiar. Esta fue la última vez que se supo de ellos.
Una fuente fiable ha dicho a Amnistía Internacional que los tres hombres están en manos de agentes del Grupo de Investigación y Detección Criminal de la Policía Nacional de Filipinas en un lugar que no se ha dado a conocer. Se teme que estén recluidos en régimen de incomunicación, y que corran peligro de sufrir tortura y otros malos tratos. Los tres hombres hacían escala en Manila con destino a Sudán, adonde iban a estudiar gracias al Programa de Lengua Árabe de la Universidad Internacional de África. Najir Ahung tiene diez hijos y es profesor de árabe en una escuela islámica local de Basilan, en el sur del país.
Rasdie Kasaran tiene un hijo y también da clases en una escuela islámica. Si bien el ejército de Filipinas niega sistemáticamente cualquier implicación en casos de desaparición forzada, en años anteriores Amnistía Internacional ha documentado el uso por parte del ejército de la desaparición forzada contra activistas, presuntos combatientes y simpatizantes de grupos insurgentes.
Escriban inmediatamente, en inglés o en su propio idioma:
Expresando su preocupación por la seguridad y el bienestar de Najir Ahung, Rasdie Kasaran y Yusup Mohammad, aprehendidos en el aeropuerto de Manila el 3 de enero;
Instando a las autoridades a que determinen y revelen inmediatamente dónde están recluidos;
Pidiendo a las autoridades que pongan inmediatamente en libertad incondicional a Najir Ahung, Rasdie Kasaran y Yusup Mohammad, o de lo contrario los acusen de algún delito común reconocible.
ENVÍEN LOS LLAMAMIENTOS, ANTES DEL 12 de marzo de 2012, A:
Jefe del Grupo de Investigación y Detección Criminal
Police Criminal Investigation and Detection Group Chief
Police Director Samuel Pagdilao, Jr.
CIDG Office, Camp General Crame
Quezon City, Filipinas
Fax: +63 2705 1526 (extensión 5412)
Tratamiento: Dear Police Director / Señor Director de la Policía
jefe de la Policía Nacional de Filipinas
Chief, Philippine National Police
Police Dir. General Nicanor Bartolome
Philippine National Police Headquarters
Camp General Crame
Quezon City, Filipinas
Correo-e: a través de formulario de contacto: http://www.pnp.gov.ph/main/index.php?
Tratamiento: Dear Police Director General / Señor Director General de la Policía
Y copias a:
Departamento del Interior y Secretario del Gobierno Local
Department of Interior and Local Government Secretary
Secretary Jesse M. Robredo
A. Francisco Gold Condominium II,
EDSA cor. Mapagmahal St., Diliman, Quezon City, Filipinas
Correo-e jmrobredo@dilg.gov.ph
Fax: +63 2925 0332
Envíen también copias a la representación diplomática acreditada en su país:
EMBAJADA DE FILIPINAS
C/ Eresma, 2 28002 - MADRID
Teléfono: 91 782 38 30 .-. Fax: 91 411 66 06
E-mail:madridpe@terra.es; madridpe@yahoo.com
Consulten con la oficina de su Sección si van a enviar los llamamientos después de la fecha indicada. Esta es la primera actualización de AU 13/12. Más información: http://amnesty.org/en/library/info/ASA35/001/2012/en
INFORMACIÓN COMPLEMENTARIA
Najir Ahung, Rasdie Kasaran y Yusup Mohammad viven en el municipio de Al Barka, donde se sabe que hay un campamento del grupo insurgente Frente Moro de Liberación Islámica.
El municipio de Al Barka, en la remota provincia insular de Basilan, en el sur de Filipinas, ha sido escenario de combates intermitentes entre el ejército de Filipinas y el Frente Moro de Liberación Islámica. Se sabe que en la provincia operan también otros grupos armados, como Abu Sayaff, lo cual incrementa la inestabilidad general en la zona.
Dos de los choques más sangrientos de los últimos años entre el ejército y el Frente Moro de Liberación Islámica tuvieron lugar en Al Barka. El 10 de julio de 2007, 23 infantes de marina murieron en un enfrentamiento, 14 de ellos decapitados. El 19 de octubre de 2011, otro enfrentamiento armado se saldó con más de 45 muertos por ambos bandos y 10.000 civiles desplazados. Este último enfrentamiento desencadenó la represión de los residentes de Al Barka, que incluyó la declaración jurada de demanda presentada por el ejército contra 300 residentes indeterminados.
Según fuentes fiables, el secuestro de los tres hombres se produce semanas después de que las Fuerzas Armadas de Filipinas presentaran 300 declaraciones juradas de demanda sin nombre contra 300 residentes indeterminados del pueblo de Cambug. En este tipo de declaración jurada, las autoridades no especifican el nombre del sujeto de la demanda o el arresto. Debido a que tales documentos pueden utilizarse contra cualquiera, han dado origen a arrestos y detenciones arbitrarias.

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